El Carnaval de los animales. Camille Saint-Saëns
(Versión castellano)
El humor es definido como el modo de presentar, enjuiciar o comentar la realidad resaltando el lado cómico, risueño o ridículo de las cosas, siempre con alegría y con una sonrisa en los labios. Así pues, el sentido del humor se suele definir como la capacidad de tomarse la vida con alegría y liviandad. En general, los niños son unos maestros en ello, para divertirse y reír como locos.
También los artistas tienen la capacidad de transformar la realidad en sus obras y aunque parece que la música clásica es algo serio y con cierta gravedad, en muchas ocasiones contiene un gran sentido del humor.
Leonard Bernstein se encargó de explicarlo en un programa de televisión para niños y jóvenes. En este programa que llevaba por título El sentido del humor en la música, Bernstein explicaba que el sentido del humor en la música era difícil de explicar, como en los chistes, cuando se trata de explicar aquello que hace gracia deja de tenerla. Así, va repasando, poco a poco, los diferentes tipos de humor que existen en la música, con sus correspondientes ejemplos musicales. Aquello fue una brillante explicación, con música en directo, que todavía hoy se puede ver a través de las redes sociales. Según Bernstein hay toda una serie de tipos diferentes de humor en el mundo, al igual que en la música, que provocan diferentes reacciones. Desde la carcajada o la risa, a emociones intensas y comentó: Pero sea como sea, sigue siendo humor porque te hace sentirte bien por dentro, y al fin y al cabo, para eso sirve la música.
Encontramos bromas musicales explícitas en diversidad de compositores. Mozart escribió su divertimento conocido como Una broma musical, en 1787 creando una parodia de cómo sonaría la obra de un compositor inepto que no controla los principios básicos de la composición. Haydn, en cambio, utilizó el sentido del humor para cuestiones mas prácticas: reclamar vacaciones para sus empleados en su sinfonía Los Adioses, o reprochar a su público que, a veces, se durmiese en los conciertos en la Sinfonía la Sorpresa, donde en el segundo movimiento tras un tema muy piano se escucha un acorde fortissimo.
No han sido los únicos. La música de Rossini también tiene muchos toques humorísticos. No sólo en la trama de sus óperas, donde suele producirse algún que otro enredo y confusión, si no también en el carácter de algunas de sus músicas y personajes así como en el efecto que provoca la agitación y la velocidad acelerada de sus finales. Sin olvidar algunos silencios, tan divertidos como la sorpresa que da Haydn en su sinfonía.
El humor se encuentra en la música incluso en compositores que no imaginaríamos como Prokofiev, Schumann o Brahms. Igual que se habla del humor inglés o el humor francés, también podemos esperar que el humor musical sea diferente en cada compositor.
En muchas ocasiones, podemos encontrar el humor en forma de música divertida, disfrazada de algo que no lo es, como en el Carnaval, y con multitud de referencias satíricas a otros compositores o incluso al propio compositor. Esto es lo que podemos encontrar en la obra de Camille Saint-Saëns, El Carnaval de los Animales. Se trata de una obra formada por diferentes piezas en las que Saint-Saëns retrata musicalmente diferentes animales, incluyendo en la lista a pianistas y críticos musicales, denominados a estos últimos como animales de orejas largas… es decir, ¡burros! Je,je.
Mediante su música crea un paralelismo con el desfile que tenía lugar durante la época de Carnaval en Paris. Gracias a los intérpretes, podemos escuchar cómo van desfilando por el escenario, un león, a ritmo de marcha real, gallinas y gallos, asnos veloces asiáticos, un elefante, un cisne, pájaros, peces en su acuario, tortugas al ritmo del can-can de Los cuentos de Hoffmann, de Offenbach y canguros saltando sin parar. Mención aparte hay que hacer a una especie de animal muy particular: los pianistas, que hacen su intervención en el número once, justo antes de los fósiles, pieza donde Saint-Saëns hace referencia a compositores que estaban considerados ya unos fósiles de la música mediante melodías como Je vous dirai, maman, sobre la cual Mozart hizo unas variaciones, o la canción popular Au claire de la lune. También se puede escuchar en las primeras notas, el tema principal de La Danse Macabre del mismo Saint-Saëns o algún fragmento de El Barbero de Sevilla, de Rossini. Esta suite tan original y divertida fue pensada por Saint-Saëns para ser estrenada e interpretada por un grupo de amigos durante el Carnaval, es por ello que la formación sea tan variada incluyendo, además de dos pianos, un glockenspiel (armónica de cristal), un xilófono, un clarinete, una flauta, dos violines, una viola, un violoncelo y un contrabajo.
Mientras vivió Saint-Saens, la partitura del Carnaval solamente se interpretó en conciertos privados para un círculo de amigos íntimos, entre los que se encontraba Liszt. A la muerte del compositor, en su testamento, dejó escrita su autorización para publicarse e interpretarse públicamente. Desde ese momento, se ha convertido en una de las obras más populares del repertorio clásico y que más disfrute provoca, ayudando a la felicidad momentánea de los oyentes, ya que cuando nos reímos, parece que todos los problemas y preocupaciones quedan detrás. Y, al menos por un instante, esto es así. También contribuye a su salud, ya que esta sensación generalizada ha llevado a varios científicos a estudiar los efectos del buen humor en el organismo humano, teniendo siempre como premisa que algo tan placentero aporta beneficios a nivel corporal. Se ha comprobado que los pensamientos agradables provocan un mejor ánimo y, en consecuencia, aumentan nuestras defensas.
Introducción y Marcha Real del León.
El cisne, con la coreografía de La muerte del Cisne, creada para Anna Pávlova.
Hémiones (animales veloces), versión para cuatro manos.
Carnaval de los animales, versión completa
(Versión valenciano)
L’humor és definit com la manera de presentar, jutjar o comentar la realitat ressaltant el costat còmic, rialler o ridícul de les coses, sempre amb alegria i amb un somriure als llavis. Així doncs, el sentit de l’humor se sol definir com la capacitat de prendre’s la vida amb alegria i jovialitat. En general, els xiquets són uns mestres en açó per a divertir-se i riure com a bojos.
També els artistes tenen la capacitat de transformar la realitat en les seues obres, i encara que sembla que la música clàssica és una cosa seriosa i amb una certa gravetat, en moltes ocasions conté un gran sentit de l’humor.
Leonard Bernstein es va encarregar d’explicar-ho en un programa de televisió per a xiquets i joves. En aquest programa titolat El sentit de l’humor en la música, Bernstein explicava que el sentit de la música era difícil d’explicar, com en els acudits, que quan es tracta d’explicar allò que fa gràcia deixa de tindre-la. Així, va repassant, a poc a poc, els diferents tipus d’humor que existeixen en la música, amb els seus corresponents exemples musicals. Allò va ser una brillant explicació, amb música en directe, que encara hui es pot veure a través de les xarxes socials. Segons Bernstein existeixen tota una sèrie de diferents tipus d’humor en el món, igual que en la música, que provoquen diferents reaccions, des de la carcallada o la rialla, a emocions intenses, i va comentar: Però siga com siga, continua sent humor perquè et fa sentir bé per dins, i al cap i a la fi, per a això serveix la música.
Trobem bromes musicals explícites en diversitat de compositors. Mozart va escriure el seu divertimento conegut com Una broma musical el 1787 creant una paròdia de com sonaria l’obra d’un compositor inepte que no controla els principis bàsics de la composició. Haydn, en canvi, va utilitzar el sentit de l’humor per a qüestions mes pràctiques: reclamar vacances per als seus empleats en la seua simfonia Els Adeus, o retraure al seu públic que, de vegades, s’adormira en els concerts en la simfonia La Sorpresa on en el segon moviment, després d’un tema molt piano, s’escolta un concorde fortissimo totalment inesperat.
No han sigut els únics. La música de Rossini també té molts tocs humorístics, no sols en la trama de les seues òperes, on sol produir-se algun embolic i confusió, sinó també en el caràcter d’algunes de les seues músiques i personatges, així com en l’efecte que provoca l’agitació i la velocitat accelerada dels seus finals. Sense oblidar alguns silencis, tan divertits com la sorpresa que dona Haydn en la seua simfonia. L’humor es troba en la música fins i tot en compositors que no imaginaríem com Prokófiev, Schumann o Brahms. Igual que es parla de l’humor anglés o l’humor francés, també podem esperar que l’humor musical siga diferent en cada compositor. En moltes ocasions, podem trobar l’humor en forma de música divertida, disfressada d’alguna cosa que no ho és, com en El Carnaval, i amb multitud de referències satíriques a altres compositors o fins i tot al propi compositor. Això és el que podem escoltar en l’obra de Camille Saint-Saëns, El Carnaval dels Animals. Es tracta d’una suite formada per diferents peces en les quals Saint-Saëns retrata musicalment diferents animals, incloent en la llista pianistes i crítics musicals, denominats aquests últims animals d’orelles llargues… és a dir, burros! He he.
Mitjançant la música, Saint-Saëns crea un paral·lelisme amb la desfilada que tenia lloc durant l’època de Carnestoltes a Paris. Gràcies als intèrprets, podem escoltar com van desfilant per l’escenari un lleó a ritme de marxa real, gallines i galls, ases veloços asiàtics, un elefant, un cigne, ocells, peixos en un aquari, tortugues al ritme del cancan dels contes de Hoffmann, d’Offenbach i cangurs saltant sense parar. Esment a part cal fer d’una espècie d’animal molt particular: els pianistes, que fan la seua intervenció en el número onze, just abans dels fòssils, peça on Saint-Saëns fa referència a compositors que eren considerats ja uns fòssils de la música mitjançant melodies com Je vous dirai, mamen, sobre la qual Mozart va fer unes variacions, o la cançó popular Au claire de la lune. També es pot escoltar en les primeres notes el tema principal de la Danse Macabr del mateix Saint-Saëns o algun fragment del Barber de Sevilla, de Rossini. Aquesta suite tan original i divertida va ser pensada per Saint-Saëns per a ser estrenada i interpretada per un grup d’amics durant Carnestoltes, és per això que la formació és tan variada, incloent, a més de dos pianos, un glockenspiel (harmònica de cristall), un xilòfon, un clarinet, una flauta, dos violins, una viola, un violoncel i un contrabaix.
Mentre va viure Saint-Saens, la partitura de El Carnaval sólamente es va interpretar en concerts privats per a un cercle d’amics íntims, entre els quals es trobava Liszt. A la mort del compositor, en el seu testament, va deixar escrita la seua autorització per a publicar-la i interpretar-la públicament. Des d’aqueix moment, s’ha convertit en una de les obres més populars del repertori clàssic i que més gaudi provoca, ajudant a la felicitat momentània de l’audiència, ja que quan riem sembla que tots els problemes i preocupacions s’obliden. I, almenys per un instant, això és cert. Riure també contribueix a millorar la salut del públic, tal com han demostrat diversos científics que han estudiat els efectes del bon humor en l’organisme humà, tenint sempre com a premissa que una cosa tan plaent aporta beneficis a nivell corporal. S’ha comprovat que els pensaments agradables milloren l’ànim i, en conseqüència, augmenten les nostres defenses.
Camille Saint-Saëns (París 1835 – Argel 1921)
