(Versión castellano)
Cada 8 de marzo se celebra mundialmente el Día de la Mujer. Incluso, alrededor de ese día se aglutinan una serie de celebraciones, conformando lo que se llama también: La Semana de la Mujer. Hay quien dice que ya no es necesario celebrarlo, porque se ha conseguido la igualdad. Y hay quien desea dejar de celebrarlo porque supondría el haber conquistado todas las reivindicaciones. Lo bien cierto es que sigue siendo necesario celebrarlo porque aunque parezca que algunas de las reivindicaciones se han podido conseguir, todo no está logrado y el camino aún sigue siendo largo. Por otro lado, en el supuesto utópico de que en todas las zonas del mundo se consiguiese una verdadera igualdad, cada ocho de marzo, seguiría siendo necesario recordar a las generaciones futuras que el cincuenta por ciento de la humanidad no gozaba de los mismos derechos que el otro cincuenta por ciento. ¡Pero ese supuesto no deja de ser un supuesto! Ya veremos qué hacemos cuando llegue ese día.
Actualmente es necesario reivindicar todavía muchos derechos desde diferentes ámbitos para mejorar el futuro de las siguientes generaciones y visibilizar merecidamente a toda esa legión de mujeres artistas.
Desde la música, un gran número de compositoras quedaron enterradas entre el silencio de las páginas de sus composiciones. Muchas de ellas no tuvieron la suerte de poder escuchar ni siquiera sus músicas, como fue el caso de Mel Bonis o Cécile Chaminade. Mientras otras, no tuvieron la posibilidad de firmar con su nombre, como le sucedió a Fanny Mendelsshon, quien debió de dar sus obras para que bajo el nombre de su hermano, Félix Mendelsshon, fueran editadas. Las más afortunadas asistieron al estreno de sus obras y publicaron con su nombre como el caso de Elisabeth Jacquet de la Guerre, Barbara Strozzi o Clara Schumann, pero posteriormente sus composiciones no permanecieron en el repertorio que habitualmente suele interpretarse por las grandes orquestas.
El papel de la mujer en la música a lo largo de la historia, no se ha ceñido únicamente al de la composición. Muchas de ellas fueron piezas clave a la hora de conservar grandes legados de compositores como Bach o Haendel, ese fue el caso de Ana Amalia de Prusia y su gran biblioteca de compositores barrocos, que en algunos casos no habría llegado hasta nosotros si no hubiese sido por el celo con el que archivó y conservó esas obras. Pero el mérito de las mujeres va incluso más allá, convirtiéndose en musas y mecenas. Claro ejemplo es el de Ida Rubinstein que fue la que encargó el Bolero de Ravel. Por descontado, uno de los grandes logros de las mujeres ha sido su papel en la interpretación. Tal vez sea en este campo, donde podamos encontrar numerosos nombres que han pasado a la historia por sus brillantes capacidades interpretativas desde hace varios siglos.
Como falta un gran número de repertorio compuesto por compositoras por descubrir y por grabar, aparecen en la actualidad instituciones públicas y privadas que preocupadas por dar el lugar que les corresponde a las mujeres en la música, se encargan de ir sacando del silencio sus nombres y apellidos para promover sus excelentes grabaciones. Ello conlleva las lógicas dificultades que hay que salvar para la difusión de esas obras de compositoras desconocidas pero brillantes. En esta línea de rescate y recuperación es donde se debe de trabajar, no solo en los actos de conmemoración del día de la mujer, sino también a lo largo de todo el año, sobre todo desde los centros educativos, con la finalidad de normalizar la coexistencia de compositores y compositoras, sin distinción de género, sino de época, estilo o calidades.
Es por ello, que el Conservatori Professional de Música Mestre Vert, establece el compromiso de sumarse a esta labor de rescatar del silencio a las compositoras mediante tres propuestas de actuación simples, pero valiosas por su efectividad:
La incorporación de repertorio correspondiente a obras de compositoras, durante el proceso de aprendizaje de los alumnos expresado por escrito en las programaciones didácticas de cada instrumento.
La adquisición de forma progresiva de partituras de mujeres compositoras, con la idea de crear una biblioteca donde consultar sus obras.
Realizar un concierto ofrecido por alumnos o profesores, donde el repertorio gire alrededor de mujeres en la música. ¡Qué menos que uno al año!
Con todo ello, concluir que es probable que se contribuya a dar una visón diferente y variada de acuerdo a la idea de igualdad de género y sea un punto de partida para generar nuevas inquietudes en generaciones futuras.

Hay que seguir reivindicando los derechos de la mujer por todo el mundo💪🏽✌🏾Os salis con los comentario y los dibujos. Impresionante concierto con la flauta de Hayley Miller👏🏽👏🏽👏🏽
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Continuem reivindicant!!! El dia de la dona, precís continuar celebrant-lo. Les dones sóm el cinquanta per cent de la població, tenim tan sòls l’ú per cent de la propietat mundial. I podria continuar enumerant el desequilibri existent. És necessari la igualtat!!!
Música i text molt bonic. Tot un manifest escriure sobre les dones i el seu treball en la vida i en la història
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